You Still Got Me: Beth Hart en Roma

You Still Got Me: Beth Hart en Roma

Bajo el contexto de la gira europea “You Still Got Me”, Beth Hart se presentó el pasado 4 de mayo en la Sala Santa Cecilia del Auditorium Parco della Musica Ennio Morricone en Roma, uno de los centros culturales y auditorios musicales más importantes de Europa. Luego de dos horas de show quedó claro algo: Beth Hart es una artista extremadamente virtuosa y humana. Probablemente por eso impacta tanto.

Su despliegue vocal es impresionante. Tiene una de las voces más potentes, elegantes y desgarradoras del blues y el rock contemporáneo. Puede pasar de un susurro íntimo a una explosión vocal en segundos. Pero lo más sorprendente no es solamente la técnica: es la libertad con la que usa esa voz.

Durante el concierto interpretó canciones que el público le pidió en el momento. Ahí, sentada frente al piano, sola, frente a un público que ya la conoce bien, bajo la luz de un foco que convertía la escena en un encuentro tan íntimo que parecía surreal.

Los shows de Beth Hart son siempre diferentes. Ella cambia el setlist según siente que es necesario y convierte el escenario en distintos espacios emocionales. A veces parece una presentación de rock, una conversación, un living y otras pareciera ser un ensayo íntimo frente a miles de personas.

Eso habla también del equipo y la banda que la acompaña en esta gira: Jon Nichols en guitarra, Tom Lilly en bajo y Bill Ransom en batería. Todos capaces de seguirla incluso cuando cambia el rumbo del show en tiempo real, porque conocen su emocionalidad.

Ella se mueve constantemente, baja del escenario, se sienta con el público, habla con la gente y los hace parte del concierto. Y esa cercanía tiene mucho que ver con su historia.

Beth Hart comenzó cantando blues, jazz y soul en clubes del South Central de Los Ángeles cuando tenía apenas 15 años. Su vida ha estado marcada por experiencias traumáticas, temas de salud mental, adicciones y esa fragilidad sigue siendo visible arriba del escenario.

En varias canciones habló directamente de su relación con Dios, con la muerte y con el dolor. Y dejó una idea muy fuerte: que incluso cuando estás en la peor etapa de tu vida, cuando sientes que estás completamente hundida, alguien te está viendo. Y aunque parezca eterno, ese momento siempre termina y uno puede seguir adelante.

El repertorio recorrió canciones como “You Still Got Me”, “Love Is a Lie”, “Caught Out in the Rain”, “War in My Mind”, “Fire on the Floor”, “I’d Rather Go Blind” y “Woman Down”. Temas atravesados por rabia, vulnerabilidad, deseo, miedo y supervivencia. La mayoría de las canciones estuvieron acompañadas de historias personales que convirtieron la presentación en un testimonio honesto y, a veces, brutal de su enfrentamiento con la vida.

Y escuchándola también aparece otra reflexión incómoda, especialmente para quienes venimos de Sudamérica.Porque muchas veces consumimos estos artistas desde lejos. Vemos videos, entrevistas, discos y transmisiones. Pero seguimos siendo más observadores que participantes. Gran parte de las y los artistas de este nivel nunca gira realmente por el sur del mundo. Y aunque tenemos experiencias igual de íntimas y potentes con artistas de nuestro sur, son los del hemisferio norte quienes siguen marcando la pauta para los grandes medios.